LA HUIDA EN SILENCIO.
El tiempo hace mella en las mentes del ser humano. Su yo ,y sus circustancias, lo sumen en mundos diferentes e inigualables al resto de cada uno de los mortales, que vivimos en un entorno civilizado.
Pasan los meses, semanas,días, horas, minutos....... cada uno lleva impreso un lema en su devenir. Vivir.
Hoy se abrió la puerta del refugio que cada uno tenemos. En ella la distancia y el vacio hacen del dìa a día una rutina carente de ilusiones y sensaciones que se llevan innatas desde que nacemos. La vida nos cambia y no cesa de hacernos preguntas insidiosas sobre nuestra posición en el mundo que nos toca vivir.
Hoy desde la soledad y la distancia me siento afortunado de poder tener mi espacio mi soledad y mi vida sin quebrantos que hacen del ser humano una agonía sin final. Ya se siente en el mundo una necesidad de abrir caminos que nos distancien de la violencia y miedos a existir que nuestro mundo civilizado a fomentado con ese ansia incontrolabe por el poder de una verdad dominante sin razones.
Las carreteras y los mares son muestra de lo que el ser humano no supo nunca. El silencio y la huída sin buscar respuesta violenta era el poder del pensamiento. Hoy la huída masiva de refugiados nos hace ver la vida con una mirada de deseo irrefenable de entendimiento para hacer que esos niños padres y madres que lo dejan todo por vivir, merecen una ayuda de quienes somos los culpables de hacer de las armas y el negocio nuestro bienestar. Europa se enfrenta a un dilema, las leyes son para el orden ,pero en estos casos ,vivir no sabe de leyes. sabe de sentimientos.
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