AGUILAS IMPERIALES
Una mañana, en el amanecer de la niebla durmiente, con la ropa pertrecha y las manos calientes anduve por el alto de una montaña que no llevaba a ningun camino. Era un día sin tiempo.
Ese despertar, en el replicar del sol contra la niebla, se libraba una batalla en el cielo que mis ojos seguian con cautela para no desperdiciar ni una milésima de la belleza que ese entorno me estaba dando.
Salí a buscar un futuro, que nadie ve en el presente y....................no podía creer lo que veia.
Al principio eran pocas y majestuosas las que surcaban el horizonte. fueron pasando los minutos y un suave y acompasado viento hacía de ellas un dulce aterrizar de figuras infinitas que transmitían paz y tranquilidad. surcaban los cielos mirando con alevosía y perdían el horizonte para volver con la fuerza de su señorio.
Mi gesto,hacía de mi persona, un ser diminuto que ansiaba poder ser como ellas para disfrutar lo que es de todos y no tiene fin el cielo.
En esos momentos exultantes de belleza y tranquilad las aves tuvieron para mi un mensaje que me dibujaron en el firmamento con sus volares........ Todas cuando vieron una sonrisa en mi expresión entendieron que ya habian cumplido su cometido y sin horizonte desaparecieron.
Sin tiempo, fue su mensaje para el año entrante y entonces entendí porqué esas aves tienen el nombre que merecen. Aguilas imperiales.
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